Oct / 31 / 20

ESPECIALES

Los fotógrafos que la policía silenció

Esta entrega de #TerrorPolicial es un especial que hacemos desde Temblores ONG y Bogotart para explorar las historias de personas que han sufrido violencia policial. Queremos ser una voz de alerta, denuncia y un canal de apoyo para evitar que las historias queden en el olvido. 

Juan Camilo (@juancamilorubianom) y Francisco (@art.behind.the.mask) se han dedicado a cubrir estallidos sociales en la ciudad de Bogotá: desde desalojos hasta protestas sociales. Quieren mostrar cómo evolucionan los sentimientos de enojo hasta llegar a acciones colectivas.

Se conocieron cubriendo una marcha en Bogotá, cuando a Francisco le pasó una moto por encima del pie y Juan Camilo lo ayudó. Se siguieron encontrando en diferentes conflictos sociales que reventaban en la ciudad y empezaron a andar en parche, en parte para protegerse y en parte por la compañía.

Por cubrir estos eventos, la policía ha abusado y violentado a los dos fotógrafos. El resultado final ha sido su silencio y la pérdida de sus cámaras en circunstancias inusuales. Entonces, han armado un Vaki para recuperar su equipo y poder seguir fotografiando la realidad de las calles bogotanas.

La historia a continuación está narrada por ambos.

Francisco
El episodio fue el 9 de septiembre después del asesinato de Javier Ordoñez. Nosotros nos fuimos al barrio Villa Luz y estuvimos hasta las 9 de la noche por donde se desarrolló la mayor parte de la manifestación. Luego, nos comenzamos a mover hacia el occidente hasta llegar a un barrio. En este barrio vimos que había unas 20 motorizadas que habían salido de plan candado*.

Parecían una banda de motos haciendo piques e iban requisando al que estuviera mal parado. Estábamos caminando y vimos unos policías que salieron por una cuadra y empezaron a golpear a unas personas que no estaban haciendo absolutamente nada, solo estaban caminando por la acera.

Yo pensé que me iban a matar.

Juan Camilo, nuestro otro compañero y yo fuimos corriendo a grabar. Empezamos a decirles “¿qué pasa? ¿Por qué le está pegando?” Como vieron que teníamos la cámara en frente ellos se fueron en las motos. Nosotros empezamos a hablar con la persona que golpearon, pero estaba en estado de shock. No pudimos hacer mucho. En ese momento había muchas personas viendo lo que había pasado desde las ventanas.

Juan Camilo
Empezamos a caminar por el barrio para salir de allí y nos dimos cuenta que a unas tres cuadras había unas motos de policía paradas. Empezamos a buscar transporte, pero no pasaba ningún taxi y los que pasaban no paraban. Las motos que estaban delante nuestro se acercan y nosotros alzamos las manos, nuestros protectores de seguridad y nuestras escarapelas que nos identifican como prensa.

Las motos nos encierran y a mi me echan la moto encima y yo me caigo y no alcanzo a correr. Alcancé a ver que mis compañeros cogieron para dos lados distintos. Yo tenía una máscara de gas, entonces un policía se baja de la moto y me pega con el bolillo en la cara. Lo que no deja que se me partan los dientes es la máscara de gas, porque se parte en dos.

Llegó otro policía y me quitó el casco, donde tenía mi cámara GoPro y me empiezan a pegar con el bolillo en la cabeza. En todo ese momento yo estaba transmitiendo un en vivo desde mi cuenta de Instagram y ya tenía como 500 personas conectadas, pero el policía me rapa el celular y el en vivo se pausa.

Yo tenía mi cámara y no quería soltarla, mientras que ellos me decían que esto me estaba pasando por sapo. Cuando me empezaron a golpear las manos, solté la cámara y logré salir corriendo. Llegué a una panadería donde el señor me ve y empieza a abrir la reja, pero llegan dos policías y le dicen “si usted lo deja entrar, usted también se muere por sapo”. El señor me dijo “perdón mijo”.

¿Cómo le iba a decir un policía que me que me acaba de golpear y robar un policía?

Volví a alzar las manos y a decirles que era prensa, que miraran mi carnet, pero el policía me da un puño en la cara y me tira al piso. Ahí me sigue pegando con el bolillo. Yo pensé que me iban a matar. Llegó un tipo y me empezó a decir que cómo me llamaba, que quién era, y me metió a una casa, que luego me enteré que era la casa de su mamá.

Yo no sabía dónde estaba.

Francisco
Cuando salimos a correr, yo vi que Juan quedó en la parte de atrás, entonces busqué un lugar para meterme y pedir ayuda. Vi una pizzería que estaba cerrando la puerta, pero yo me metí por debajo. Cuando me paré todos nos miramos las caras como diciendo “¿qué está pasando?”.

El problema es que un señor que trabajaba allí se había quedado afuera, cuando empieza a tocar la puerta llegan unas siete motorizadas que se bajan al frente de la pizzería y empiezan a golpear al señor. El señor era de tercera edad. La policía empezó a gritar “o ustedes me abren la muerta o yo mato a este señor”.

Yo estaba muerto de miedo, pero la gente me mira y yo les digo que abran la puerta. El policía entró pegandome un rodillazo en el pecho, mientras otro me dice “ay, ¿que muy sapito grabando hijueputa?” y me comienza a pegar con el bolillo. Me cogen la cámara y cuando la jalo para que no me la quiten me empiezan a pegar más duro.

Vi que había una puerta abierta en la parte de atrás del local y salgo corriendo. Salí corriendo mientras otros policías me perseguían en moto y llegue a un local donde les dije “necesito que me dejen entrar porque me van a matar”. Dos muchachos me metieron a la tienda y estaban muertos del miedo, igual que yo.

Les dije que necesitaba un cargador para llamar y contar qué estaba pasando. A los pocos minutos salgo a la esquina todo golpeado y adolorido a buscar a Juan. Desde una ventana me dicen que mi compañero está ahí y que está muy mal. Mientras subo llamé a una compañera a contarle qué estaba pasando, pero tuve un ataque nervioso y estaba muy agitado.

En ese momento abren la puerta y me encontré a Juan con la cara destrozada.

Juan Camilo
Nosotros dos salimos para el hospital como a la hora porque tuvo que ir un esquema Derechos Humanos a sacarnos, porque se escuchaba que las motos siguen rondando, incluso hubo un helicóptero encima nuestra varios minutos.

Tenía la cara muy hinchada, no se me veía la oreja, ni siquiera podía ver. El señor de seguridad me dijo que como era un caso de agresión pública, tenía que llamar a la policía. Yo quería grabar todo el procedimiento, porque ¿cómo le iba a decir un policía que me que me acaba de golpear y robar un policía? Tenía miedo de que tomaran mis datos y me hicieran un seguimiento.

Cuando llegó el médico jefe esa noche me dijo que su objetivo era salvaguardar todo derecho a la vida y que ellos no iban a llamar a la policía, pero sí tenían que dejar constatado en el informe que fui víctima de agresión policial.

A los 10 minutos de haber entrado, llegó un chico que venía herido por impacto de bala de la policía.

Me desviaron el tabique, me tuvieron que coger 5 puntos, tengo lesionado el pómulo y la pared de la retina la tenía grave en ese momento.

*El plan candado es un procedimiento policial que consiste en cerrar o vigilar todas las salidas dentro de un perímetro para evitar que uno o varios delincuentes que huyen después de cometer un hurto, logren escapar.

**Por acá puede ver el video en vivo que hizo en la noche del #9S justo antes de salir al hospital.

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